Hace muchos años atrás  cuando era una chica de 21 años, unos amigos me invitaron a pasar unos días en la playa de acampada, en una carpa, yo desde luego era muy ingenua, y demasiado joven para ver algún peligro en todo eso, sólo veía la oportunidad de dejarme llevar por la aventura de vivir y vivir al máximo.

Mi madre estaba histérica, sólo veía posibilidades varias de cosas negativas, peligros y adversidades, hasta que un buen amigo mío, digno de su confianza, le trazó la siguiente cuestión: ¨No vas a dejarla ir y cuando tenga 80 años que probablemente lleve bastón, y le duelan las articulaciones, pensará en aquellos días cuando tenía vitalidad y cuando por tu empeño no fue de acampada con sus amigos¨

tent-1555720_1280

La cuestión fue bastante bien, ya que mi madre después de aquellas palabras, me dejó ir, aunque no por eso menos preocupada.

water-625197_1280

Y es que vivimos atados a nuestros propios miedos, miedo a tantas cosas y en tantas opciones que ya no sabemos ni cómo desenvolvernos. Si bien es cierto que la vida en el mundo ha cambiado y que ahora es muchísimo más peligrosa que antes, no por eso vamos a vivir en un constante sin vivir.

Ojo, nadie está diciendo: ¨vete a ese lugar oscuro y tenebroso, o a ese barrio peligroso, que total si la vida son dos días¨ No vayamos a ser imprudentes. Pero sí creo que es necesario, vivir con un poco más de paz, de tranquilidad, con menos preocupaciones y dándole menos vueltas a las cosas.

Esto no quiere decir dejar de un lado a nuestra amiga conciencia, pero es necesario ser más sencillos, más simples en nuestra vida cotidiana, porque vivir con lo necesario pero tener paz interior es mucho más beneficioso, que tener y tener dinero y no dormir por las noches.

thailand-1547511_1280

Y es que tenemos un mal concepto de vivir al máximo, nos pensamos que ese que viaja a Tailandia y vive meses en Australia, tiene un yate, o se la pasa comiendo en restaurantes, es mucho más feliz que nosotros, pobres humanos que no tenemos ni dónde recostar el hombro. Esto señores, no es la verdad. La felicidad no depende de viajar más o menos, tener más o menos o acumular cosas. Ser felices depende de nosotros mismos, con nuestras pequeñas cosas y de disfrutar de todo aquello que nos rodea con el máximo entusiasmo.

fishing-at-sunset-209112_1280

Ser felices con las pequeñeces de la vida, nos permite ampliar nuestro horizonte y ver más allá de lo material, saber apreciar un atardecer, un paisaje bonito, una buena comida hecha con cariño, el poder de una sonrisa, la grandeza de un te quiero, el sentirnos amados, apreciados, queridos, en definitiva, ser felices es vivir al máximo con lo que tenemos, ni más ni menos.

strudel-1532893_1280

Es saber que aún en la adversidad siempre hay un rayo de luz que nos ilumina y nos levanta para continuar, que a pesar de nuestras derrotas, hay alegría, porque estamos vivos, y la vida en conclusión es un don que hay que saber apreciar.

Sobre El Autor

NOESMODA
redacción NOESMODA

Nos gusta escribir cosas que tengan un valor detrás, un plus, le damos la vuelta a todo aquello que nos parece único, y escribimos con un fin particular, dar esa pequeña diferencia en tu día a día, y poner una sonrisa, en definitiva hacerte el camino un poco más fácil...Si te gusta escribir, apúntate con nosotros: contacto@noesmoda.com

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.